Respuesta rápida: el azúcar avainillado casero se prepara de dos formas. El método rápido: entierre una vaina entera, abierta o no, en un tarro de 500 g de azúcar, cierre, espere dos semanas agitando el tarro de vez en cuando, el azúcar absorbe el aroma por contacto directo. El método intenso: triture una vaina seca, con piel incluida, con el azúcar en un robot hasta obtener un polvo fino y homogéneo, utilizable de inmediato. Los dos se conservan meses en un tarro hermético, al abrigo de la humedad.
Una vaina ya infusionada hace un excelente azúcar avainillado. Las nuestras vienen de nuestra vainilla Bourbon de Madagascar.
Por qué un azúcar avainillado real lo cambia todo
El azúcar avainillado vendido en sobres en el comercio contiene muy a menudo un aroma de síntesis en vez de una vaina real, una práctica legal pero que no tiene nada que ver con el aroma de una vaina Bourbon entera. Detallamos esta distinción en nuestra página aroma natural y aroma de síntesis. Un azúcar avainillado preparado en casa con una vaina real tiene un aroma más complejo, menos unívoco, y sobre todo permite reciclar una vaina que ya ha servido una primera vez en una crema o un extracto, en vez de tirarla.
Método por infusión: la vaina entera en el tarro
Es el método más sencillo y el que menos vainas gasta. Tome un tarro de vidrio con cierre hermético, vierta unos 500 g de azúcar blanco o moreno, y entierre una vaina de vainilla entera en el centro, abierta a lo largo para acelerar la difusión del aroma, o entera si prefiere mantenerla intacta para otro uso después.
Cierre el tarro y déjelo reposar al menos dos semanas en un armario seco, al abrigo de la luz. Agite el tarro una vez cada dos o tres días para repartir el aroma por todo el azúcar. Cuanto más lo deje reposar, más se refuerza el aroma: un mes da un resultado claramente más marcado que dos semanas. La vaina puede quedarse ahí indefinidamente, simplemente se va reponiendo el azúcar a medida que se usa, exactamente como con un tarro de azúcar avainillado comercial que se recargara sin fin.
Método por trituración: el azúcar de vainilla en polvo, listo al instante
Para un resultado inmediato, más intenso y visualmente más homogéneo, el método consiste en triturar directamente una vaina con el azúcar. Use idealmente una vaina ya algo seca, por ejemplo una vaina que ya haya infusionado una vez en una crema y luego se haya secado al aire varios días, o una vaina nueva si no piensa reutilizarla de otra forma. Córtela en trozos pequeños, colóquelos en una batidora o robot con 200 a 300 g de azúcar, y triture a golpes hasta obtener un polvo fino, sin trozos de piel visibles.
Este azúcar tiene más aroma que el método por infusión, ya que toda la materia de la vaina, piel incluida, queda triturada en el azúcar. También colorea ligeramente el azúcar con pequeños puntos oscuros, señal visible de la presencia real de vainilla, a diferencia de un azúcar avainillado industrial que se mantiene de un blanco uniforme.
Qué vaina elegir para esta dosis doméstica
Un calibre S o M basta de sobra para perfumar 500 g de azúcar, y la vaina sigue liberando su aroma mucho después de que la preparación ya se pueda usar. Es un excelente uso para una vaina más corta, más económica que una XL, o para una vaina recuperada tras un primer uso en crema o en extracto. Encuentre todos nuestros calibres, de S a XL, en la ficha de vainas de vainilla Bourbon.
Conservación y mantenimiento del tarro
El azúcar avainillado casero, sea cual sea el método, se conserva muy bien a temperatura ambiente en un tarro hermético, al abrigo de la humedad, durante varios meses sin perder su aroma de forma notable. La humedad es el único enemigo real: un azúcar que se apelmaza o se vuelve pegajoso probablemente ha estado expuesto a un aire demasiado húmedo, a menudo porque el tarro queda abierto demasiado tiempo o se guarda cerca de una fuente de vapor, como encima de una placa de cocción.
Para el método por infusión, revise de vez en cuando el estado de la vaina: si empieza a ennegrecer de forma inusual o huele mal, es mejor retirarla. Es raro en un azúcar bien seco, pero posible si ha entrado humedad en el tarro.
Cómo usarlo en la cocina
El azúcar avainillado casero se usa exactamente como uno comercial: en una masa de bizcocho, un yogur, una compota, un café, o espolvoreado sobre fruta antes de meterla al horno. El método por trituración, más concentrado, resulta especialmente eficaz espolvoreado sobre fruta o como acabado de un postre, donde su textura ligeramente granulosa y sus puntos de vainilla visibles añaden un efecto real, además del aroma.
Un buen complemento al extracto casero
El azúcar avainillado y el extracto de vainilla casero suelen prepararse con la misma lógica de aprovechamiento: una vaina que ya ha servido una primera vez en una crema puede terminar después en un tarro de azúcar o en un frasco de alcohol. Nuestra página hacer su extracto de vainilla casero detalla el otro método, si prefiere aprovechar sus vainas usadas así en vez de convertirlas en azúcar.
Preguntas frecuentes
¿Se puede usar azúcar moreno en vez de azúcar blanco?
Sí, el azúcar moreno funciona igual de bien para los dos métodos, con un resultado final de sabor ligeramente más acaramelado, que combina bien con la vainilla en la repostería de otoño e invierno.
¿Cuánto tiempo dura el aroma en el tarro?
Con el método por infusión, la vaina sigue perfumando el azúcar durante varios meses, mientras se mantenga en contacto y se vaya reponiendo el azúcar. Con el método por trituración, el aroma está presente desde el primer día y se mantiene estable varios meses en un tarro bien cerrado.
¿Hay que retirar la vaina antes de usar el azúcar?
No, puede dejarla en su sitio y tomar el azúcar de alrededor, sigue infusionando. Retírela solo cuando compruebe que ya no perfuma, generalmente tras varios meses de uso continuado.